30 Aniversario
CALASS 2019 – Montreal – XXXe aniversario de ALASS
Génesis de ALASS tal como la viví
Uno de los miembros fundadores relata, desde su punto de vista, el origen de ALASS
Hace ya treinta años, cuatro personas decidieron crear ALASS.
Sin duda era yo el más joven de todos esos compañeros y amigos, que han fallecido, y hoy me resulta extraño ser el último de los mohicanos.
Aquí evocaré la génesis de ALASS. Después, la estructuración en forma de Asociación fue obra de Gianfranco Domenighetti y Edouard Portella, con el apoyo discreto y eficaz de Luisa. ¡Un millón de gracias, Luisa!
I] - ¿Cuáles son las razones fundamentales de la creación de ALASS?
¿Cómo es que estas personas sintieron espontáneamente, en conjunto, la necesidad de crear una estructura de cooperación?
Esta cuestión fue motivo de largas conversaciones entre nosotros, en particular entre nuestros añorados Gianfranco Domenighetti y Arié Mizrahi, Carlo Hanau y yo mismo. Se demostró que compartíamos la misma lectura de la historia europea y de sus consecuencias, así como la misma preocupación humanista por la cobertura universal de la atención sanitaria. Como pueden ver, se trata básicamente de una convergencia de valores culturales, pero también de la constatación histórica común propia del continente europeo: teníamos clara conciencia de la necesidad de una política social ambiciosa, y por tanto de la salud, para garantizar la paz en el continente. Aunque pertenecíamos a generaciones posteriores a aquellas que sufrieron los horrores de las dos últimas guerras, contábamos en nuestro entorno inmediato con familiares, y progenitores de amigos, desaparecidos como carne de cañón o que vivieron la dura vida de la resistencia frente al ocupante con sus torturas. Todo ello estaba grabado en nuestras mentes y en nuestro ADN.
¿Saben que, si en un país como Francia no existiera cobertura social, más del 30% de los niños estarían sumidos en la miseria?
Destruir estas políticas sociales en Europa significa automáticamente el auge de un fascismo belicoso, racista y guerrero. Se ve claramente la importancia de lo que está en juego, de un nivel bastante superior a los inasibles «costes por patología» o «costes por paciente».
La paz no tiene precio; la guerra tiene un costo astronómico para los pueblos.
¿No son estos los peligros que ahora se ciernen sobre el continente europeo a causa de la destrucción planificada de las protecciones sociales?
Para las generaciones más jóvenes, lo que acabo de decir puede parecer trivial, sobre todo en este lado del Atlántico. Les ruego que, muy al contrario, estén más atentos que nunca hoy en día.
Esta lenta regresión comenzó a mediados de los años 80 con las políticas encarnadas por D. Reagan y, por ende, M. Thatcher. En el Congreso Internacional de Múnich sobre investigación en econometría de la salud (si no recuerdo mal, en 1988) se produjo el golpe ideológico en el ámbito académico: los colegas estadounidenses y británicos, a veces seguidos por neerlandeses, abandonaron claramente el terreno científico para llevarnos al terreno puramente técnico de los «gastos en salud», y lo hicieron con gran violencia, llegando incluso a atacar personalmente a investigadores íntegros, particularmente italianos y franceses. Al mismo tiempo, observé el mismo lenguaje agresivo en la OMS-Europa, de la que era miembro experto. Fue claramente una ofensiva general.
Aunque no nos conocíamos antes, de forma espontánea algunos de nosotros, indignados, nos reunimos al finalizar aquel congreso de Múnich para intentar preparar una respuesta de carácter científico. ¿Fue casualidad que todos procediéramos de culturas latinas? No lo sé; en todo caso, resultó natural que nos uniéramos para crear una asociación latina, o más específicamente una asociación que utilizara, a elección, alguna de las lenguas latinas, sin distinción, en lugar de caer en la hegemonía anglosajona.
II] - Falta de reflexiones profundas en nuestra asociación: ¿qué es la cultura latina? ¿Qué repercusiones tiene en la concepción de las organizaciones sanitarias?
Ha sido un punto increíblemente ignorado en todos estos años de existencia de ALASS. Una asociación latina no puede limitarse al uso de una lengua latina, salvo que se crea, en contra de todos los avances de la antropología, que una lengua es ontológica y está desconectada de las prácticas sociales concretas.
Debido a esta carencia, no sorprende que los planteamientos anglosajones de mayoría neoliberal se hayan adentrado en ALASS, tanto en la elección de la mayoría de los temas de sus congresos como en las ponencias seleccionadas, con una abundante bibliografía anglosajona. No digo que estos textos no tuvieran calidad, pero hay que vigilar para no imponerse voluntariamente un bloqueo de la mirada. Además, la ideología neoliberal al estilo anglosajón promueve la búsqueda constante de un consenso tibio, que es lo contrario del método científico: la crítica es una técnica eficaz para el progreso de la reflexión científica. El consenso es la muerte del pensamiento.
A este respecto, los primeros congresos de ALASS dieron lugar a polémicas memorables: como resultado, los auditorios, la universidad de verano y los seminarios se llenaban, y era más sencillo obtener financiación.
Por este motivo me alegra, y los felicito, que nuestros amigos de Quebec, en este trigésimo aniversario de nuestra Asociación, hayan elegido como tema central la cultura y sus efectos en la organización y concepción de la atención sanitaria.
Las culturas generan las organizaciones y estas, para ser eficaces en ese contexto, deben adaptarse a sus transformaciones. En este sentido, cabe señalar que expresiones como «las resistencias al cambio» o aquellos que pretenden ofrecer «técnicas para el cambio» (¿hacia qué, para quién y por tanto contra quién? Eso rara vez se especifica) son expresiones muy ambiguas. Demasiadas veces se trata de forzar a la gente a cambiar la coherencia de sus valores culturales para adoptar otros valores culturales impuestos por fuerzas dominantes.
La Ciencia no debe tomar partido ni adoptar implícita y «naturalmente» la eternidad de esos valores.
Sobre esta base fundamental, estoy seguro de que nuestros jóvenes investigadores podrán descubrir nuevas teorías, inventar nuevos enfoques de organización de la atención adecuados a los valores culturales de las poblaciones, sean cuales sean, y ello augura un gran empuje renovador para nuestra asociación.
¡No tomen esta exposición como un testamento! Por una razón sencilla: he decidido tener veinte años hasta el final de mi vida.
Grazie, obrigado, gracias, merci.
J-P. Escaffre
Montreal, 23 de agosto de 2019
Descargar la historia de la creación de ALASS
La ALASS [Asociación Latina para el Análisis de Sistemas de Salud] fue fundada el 27 de enero de 1989 en Lugano. ALASS es una red dinámica de científicos (profesores e investigadores) y profesionales (gestores, planificadores y diseñadores de políticas) en el ámbito sanitario, interesados en contribuir a la resolución de numerosos problemas que enfrentan los sistemas de salud de los países latinos.